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Whiteveil, ganadora de Música por la Igualdad

Whiteveil, ganadora de Música por la Igualdad

Whiteveil, ganadora de Música por la Igualdad

Esta arpista profesional que comenzó sus estudios a la edad de 7 años y los culminó en el Real Conservatorio Superior de Madrid con Matrícula de Honor y Premio Extraordinario Fin de Carrera, pronto se dio cuenta de que el repertorio clásico estaba muy bien pero no era lo que más le motivaba. Valiéndose de su canal de YouTube publicaba sus versiones de canciones populares, bandas sonoras y demás piezas musicales que, de un modo u otro, estaban ligadas a sus gustos y vivencias personales.

Por su lado más pop, ha compartido escenario con artistas de renombre internacional como Raphael, Mónica Naranjo, Ana Torroja, Sole Giménez, Paloma San Basilio, Vetusta Morla y La Oreja de Van Gogh, y ha sido artista invitada para tocar junto a María Villalón, la ganadora del programa de talentos Factor X.

Por su lado clásico, ha ganado en cuatro ocasiones el Primer Premio en el concurso internacional de arpa “Arpa Plus” y el Premio Revelación “María Rosa Calvo Manzano” en una de ellas. También ha realizado multitud de conciertos como solista y colaborando con orquestas por todos los puntos de la geografía española y portuguesa, en escenarios tan imponentes como el Teatro Romano de Mérida o las Ruinas de Santiponce en Sevilla.

Rosa ha actuado también en varios Salones del Manga y ferias de videojuegos en distintos puntos del país, además de haber participado en el programa La Voz formando parte del equipo de Laura Pausini.

Actualmente combina su actividad como profesora de arpa con la promoción de su primer trabajo discográfico, The Harpy’s Heart, y la producción de su segundo disco, Rose in Flames.

Comenzaste muy joven tu carrera musical en la música clásica. ¿Cómo valoras tu etapa de formación dentro del mundo más académico?

Para mí, asistir al conservatorio al principio era algo extraño. Yo tenía colegio por las tardes y al salir practicaba gimnasia rítmica. Las nuevas clases suponían un esfuerzo extra que no llevaba muy bien. Viéndolo ahora desde otra perspectiva, hacen falta más centros donde se apoye a los niños que quieren estudiar música y se puedan compaginar ambas enseñanzas, bien convalidando asignaturas, bien reduciendo las horas lectivas… También sería aplicable a niños que, por ejemplo, tengan aptitudes e inquietud por algún deporte.

Al ir creciendo, aprendí a valorar cada una de las asignaturas y lo que los profesores tenían para compartir conmigo. Sin embargo, dentro de las enseñanzas superiores, eché en falta una optativa donde se nos enseñase a enfrentarnos al mundo después de los estudios. Donde se nos dieran herramientas para acceder al mundo laboral o a desarrollar nuestros propios proyectos.

Las redes sociales, especialmente YouTube, te han brindado muchas oportunidades y han sido un canal muy productivo para ti. ¿Crees que los y las jóvenes profesionales de la música aprovechan al máximo estos medios?

Creo que cada vez se están dando más cuenta de lo importante que es tener una buena presencia en redes sociales. Sin embargo, no saben explotar todo su potencial, ya que hay mucha falta de información sobre cómo utilizar estas herramientas, y pasan desapercibidos. Si hablamos de YouTube, son muy pocos los afortunados que han tenido suerte con unos vídeos caseros grabados en su dormitorio. Quizá, volviendo a la pregunta anterior, el tema de gestionar redes sociales sería muy interesante a tratar en esa hipotética asignatura.

Whiteveil, ganadora de Música por la Igualdad

Hemos llegado incluso a verte en algún programa de gran audiencia en televisión ¿Fue una experiencia positiva?

Hablar de este tema todavía me produce rechazo porque, si bien hubo vivencias buenas, la mayor parte de la experiencia no fue agradable.

No recuerdo en mi vida haber estado tan nerviosa como al subirme a ese escenario. No eran nervios por inseguridad, sino por presión, y mi actuación fue un desastre. Además del bochorno personal, tuve que soportar comentarios muy duros en redes sociales y algunos medios de comunicación que se limitaron a criticar sin saber lo que ocurre detrás de las cámaras.

Sin embargo, guardo con cariño las palabras que me dedicaron Laura Pausini, Álex Ubago o Alejandro Sanz, así como algunas amistades que hice allí.

El pasado 10 de marzo te proclamaste ganadora del concurso “Música por la igualdad” en la ciudad de Almendralejo. ¿Qué supone una experiencia así para ti como compositora e intérprete?

Estoy muy agradecida de que se haya organizado un concurso de estas características con la implicación del Ayuntamiento de Almendralejo y, por supuesto, de Wazo. No es muy habitual encontrar certámenes de este tipo donde se trata un tema de especial importancia. Nos queda mucho que aprender en el camino del feminismo y con canciones se pueden comprender más fácilmente algunos mensajes.

Estaría genial poder leer las letras de todas las canciones presentadas para saber lo que esos compositores tenían que decir al mundo, pero especialmente quiero destacar el arte de mis compañeros en la final del concurso, donde quedó demostrado que son unas excelentes personas además de grandes artistas.

La letra de Lullaby for a woman, tema ganador del concurso, habla de la lucha de la mujer a lo largo de la historia. ¿Piensas que el papel de la mujer en la sociedad, y más concretamente en la música, sigue viéndose relegado a un segundo plano?

Tristemente sí. Y a todo lo que diga en esta respuesta se le puede sacar puntilla, pero trataré de explicar mi visión sin irme por las ramas:

Mientras que los hombres siempre van a tener un público “de carpeta”, ese público femenino que los ve como sus amores platónicos y los apoya en todo lo que hagan, la mayoría de mujeres que hoy en día llegan a los primeros puestos de las listas son mujeres que han tenido que valerse también de explotar su imagen para llamar la atención del público. Lo más deprimente es que, además, son criticadas por ello, por engordar, por adelgazar, por salir con alguien o por cortar la relación, y esto se extiende al resto de mujeres, ni siquiera es necesario que sean famosas.

Quiero pensar que la sociedad está cambiando, que las artistas luchan para que lo valorado sea su trabajo y no su cuerpo, y que cada vez las mujeres tenemos más sororidad para no caer en actitudes machistas y defendernos las unas a las otras. También hay hombres que consiguen deconstruirse y encontrar los micromachismos (y los macro) que realizan cada día. Su ayuda en la misión de conseguir la igualdad es igual, valga la redundancia, de importante.

Además de un repertorio clásico, interpretas y compones música muy vinculada al mundo del videojuego, el manga, el cine…. ¿Cuál es el papel de estas nuevas tendencias en tu trabajo? ¿Es esta faceta la que te da mayores satisfacciones?

Indudablemente, el tipo de música que me gusta y que suelo escuchar, inspira mis composiciones y mis melodías, porque al interpretarla puedo imaginarla formando parte de esos mundos. También está muy presente la música celta, y haber encontrado un punto medio donde puedo fusionar todas esas músicas ha sido una gran alegría.

Quién sabe si en un futuro seguiré por ese camino o compondré con un estilo totalmente diferente, pero ahora mismo este es el que quiero mostrar al mundo.

Has tenido la oportunidad de interpretar tu música en escenarios tan particulares como el Teatro Romano de Mérida o las Ruinas de Santiponce en Sevilla. ¿Qué puedes contarnos de tu experiencia en lugares tan vinculados con la historia?

Tocar en sitios así es todo un privilegio, pero a la vez una gran responsabilidad. Lo más maravilloso fue poder escuchar la magia que salía de esos muros, apreciar el regalo que se me había dado y dar lo mejor de mí para honrarlos.

Sabemos que tienes muchas iniciativas entre manos, como por ejemplo la producción de tu segundo disco. ¿Qué puedes adelantarnos de tus futuros proyectos?

Tras dos años de trabajo, en septiembre saldrá por fin a la luz Rose in Flames al completo. Ha sido una auténtica odisea, ya que lo que empezó como un EP sencillo con una intro orquestal, se ha convertido en 8 canciones arregladas para orquesta sinfónica, batería, bajo eléctrico, guitarra eléctrica, arpa y voz. Entre los tracks se encuentra un encargo al compositor de bandas sonoras Óscar Navarro (nominado al Goya por La Mula), una nana tradicional extremeña, y otras canciones sobre temas que me preocupan e, incluso, me cabrean. De ahí el nombre del disco.

Con esto entre manos, mi misión ahora es conseguir el último empujón económico para darle una buena difusión al disco a través de videoclips y conciertos. Quiero también retomar mi canal de YouTube, ¡espero que me quede tiempo!

A través de mi web (www.whiteveilharp.com) se puede acceder a todas mis redes sociales y suscribirse a mi lista de correo donde estar enterado de todas las novedades. Doy mi palabra de no enviar vídeos de gatitos a no ser que sean requeridos.

Gracias a Wazo de nuevo por el espacio y a todos vosotros por leerme. ¡Que no pare la música!

Acerca del autor

Wazo Magazine es la revista colaborativa gratuita de Wazo Coop. Se trata de una publicación social que da acceso a personas voluntarias que contribuyen a su realización aportando artículos relacionados con proyectos de industrias creativas e innovación social.

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